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viernes, 16 de enero de 2009

La Pirámide de Cuicuilco

El sitio se ubica en el suroeste de la cuenca de México en un antiguo delta del río formado por las corrientes que bajaban del Zacatépetl y el actual bosque de Tlalpan. Al parecer, su nombre significa "Lugar de Oración" o "Lugar del Arcoiris" (también es conocido como lugar donde se hacen cantos y danzas o lugar de colores y cantos). Se afirma que el desarrollo del lugar, desde época temprana, se debe a su posición estratégica, ya que el occidente de la cuenca se conecta con la entrada al valle de Toluca. Asimismo, se considera que el declive de Cuicuilco se generó entre 100 a.C.-1 d.C., y aunque hubo una ligera recuperación durante 1-150 d.C., la presencia de deidades del fuego, y ceniza volcánica en los pisos, sugiere fuerte actividad volcánica en la cuenca de México.

Si la enorme pirámide de Cuicuilco es expresión de este incremento, entonces ello significa que este nivel de desarrollo se alcanzó entre 800-600 a.C., ya que es la fecha en que se construyó. En caso de ser cierto, el carácter protourbano, característico de este nivel, podría haberse extendido, también, por el Preclásico Tardío hasta el debilitamiento de Cuicuilco entre 100 a.C. y 1 d.C. En este momento comenzó el desarrollo de Teotihuacan.




La Leyenda
Cuicuilco es una de esas paradojas para las que la ciencia oficial no tiene respuesta, y ante las cuales opta por guardar un prudente silencio. Los conflictos respecto a su antigüedad y al pueblo que la edificó continúan hasta el día de hoy. Su monumento más emblemático es la llamada "pirámide circular", la primera construida en piedra en el continente americano.

Existe consenso entre los expertos respecto a que la pirámide de Cuicuilco es la estructura más antigua del valle de Anahuac; la genuina cuantía de esa antigüedad es el punto central de la polémica. La arqueología oficial dictamina que la estructura no se remonta más allá del año 600 a.C.; los revisionistas, basados en datos geológicos, fechan su construcción de 8.000 a 10.000 años antes de la época actual (6000 a 8000 años a.C.), haciéndola casi contemporánea del cráneo de Tepexpan, que suele datarse del año 9000 a.C., y que es considerado el más temprano habitante prehistórico encontrado en Mesoamérica. También implica que nos encontramos ante la pirámide más antigua conocida, anterior y con mucho a las de Egipto.

Es un hecho que Cuicuilco llegó a su fin con la erupción del volcán Xitle, que derramó un torrente de lava que destruyó primero la cercana localidad de Copilco, y luego engulló a la misma Cuicuilco, dejando un extenso campo conocido como "El Pedregal". Al parecer, los habitantes del lugar pudieron huir antes de que ocurriera el desastre. El campo de lava del Pedregal es considerado un típico flujo de lava de finales del período pleistoceno, que concluyó hace aproximadamente 10.000 años. Uno de los lados de la pirámide se halla cubierto por el campo de lava, lo que indica sin lugar a dudas que su construcción precedió a la erupción.

La primera excavación exhaustiva del lugar fue realizada en 1922 por un equipo de la Universidad de Arizona, dirigido por el Dr. Byron Cummings. A partir de los datos obtenidos en el lugar, el Dr. Cummings estimó que el flujo de lava ocasionado por la erupción del Xitle se había producido entre el año 6550 y el 28050 a.C.

Existen otros detalles inquietantes. El médico español Hernández, enviado a México por Felipe II, relató a su soberano el descubrimiento en el lugar de esqueletos de grandes bestias, y de hombres de 5 metros de altura. Los habitantes del lugar creían que la estructura había sido construida por gigantes.

¿Cómo es posible que una pirámide construida en el año 600 a.C. haya sido parcialmente cubierta por un flujo de lava ocurrido varios milenios antes? La más elemental lógica indica que la construcción del monumento debió preceder al evento que ocasionó su destrucción y abandono, y no al revés. Incapaz de resolver esta paradoja de acuerdo al dogma establecido de la historia de Mesoamérica, la arqueología oficial ha resuelto ignorarla.

Debido a su ubicación, Cuicuilco se encuentra en una situación difícil. Están en disputa por un lado la planificación moderna y los intereses económicos del lugar y, por el otro, la conservación y legislación del patrimonio arqueológico de México.

Cuicuilco está dividido en dos zonas. La primera es conocida como Cuicuilco A y es donde se ubica el centro ceremonial. La otra es el llamado Cuicuilco B y se encuentra al poniente de Cuicuilco A, en el centro deportivo Villa Olímpica.

Su importancia es reconocida por todos los historiadores y arqueólogos, y sin embargo ha sido poco estudiado, sobre todo si se le compara con otras zonas arqueológicas como Teotihuacan y Tula. El principal obstáculo de su estudio es que la zona está cubierta casi por completo con lava y esto dificulta los trabajos de investigación en el sitio. A esta dificultad se suma la urbanización de la zona con construcciones directamente encima del sitio arqueológico, como fue el edificio de la empresa Telmex y la Plaza Comercial Cuicuilco, en 1997.


Edificio de Telmex que fue construido muy cerca de la reserva.